¿Quién era Barrabás en la Biblia?
Barrabás era un prisionero notable, condenado a la muerte por las autoridades romanas durante el juicio de Jesús ante Pilato. Los judíos optaron por que fuera puesto en libertad en lugar de Jesús, quien fue condenado a morir crucificado.
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Barrabás y Jesús
A continuación, compara a Barrabás con Jesús, a quien los líderes judíos estaban decididos a matar. Los líderes llevaron a Jesús ante Pilato para que fuera juzgado, e incluso Pilato lo declaró inocente. Tanto Pilato como su esposa se refirieron a Jesús como un “hombre justo” (Mateo 27:18, 19, 24).
Sin embargo, cada Pascua existía la costumbre de que los judíos pudieran elegir a un preso para liberarlo. Pilato preguntó a los líderes judíos, “¿A quién quieren que les suelte: a Barrabás, o a Jesús, al que llaman el Cristo?” (Mateo 27:17). Él esperaba que eligieran a Jesús; ¡pero eligieron a Barrabás!
Dicho esto, Pilato respetó su elección, liberó a Barrabás y envió a Jesús para que fuera azotado y luego crucificado (Mateo 27:26).
¿Qué significa el nombre Barrabás?
En hebreo, el nombre Barrabás se puede dividir en dos palabras: bar, que significa “hijo de”, y abbas, que significa “padre”. Aunque el nombre de Barrabás significa literalmente “hijo del padre”, Jesucristo era el verdadero y literal “Hijo de Dios el Padre.”
Resulta interesante señalar que algunas versiones de la Biblia se refieren a Barrabás como “Jesús Barrabás” (Mateo 27:16, 17, BLP, TLA, NVI). En esencia, Pilato pedía a los líderes judíos que eligieran entre Jesús Barrabás y Jesús, llamado el Mesías.
Según Mateo 1:21, el nombre Jesús significa “salvador”. Jesús Barrabás pretendía ser el salvador para los judíos participando en una rebelión armada contra las autoridades romanas. En cambio, Jesucristo, el verdadero Salvador estaba a punto de morir en la cruz, liberando así espiritualmente a toda la humanidad de la esclavitud del pecado.
El carácter de Barrabás
Barrabás era un ladrón, asesino, y rebelde. Había intentado salvar a los judios mediante la insurrección. Por carácter, Barrabás representaba al diablo, quien era un asesino desde el principio (Juan 8:44).
En el cielo Satanás provocó una rebelión y una tercera parte de los ángeles se le unieron. Estalló la guerra en el cielo, pero Satanás y sus ángeles no prevalecieron y fueron expulsados del cielo (Apocalipsis 12:7-9). Prometió a los seres celestiales un mejor reino libre de la ley de Dios, pero el camino de Satanás solo acabó llevando a los ángeles y a la humanidad a la esclavitud del pecado.
En cambio, Jesús es el Príncipe de Paz. Él no utiliza la coerción para atraer a las personas hacia sí. El amor de Jesús, manifestado en su muerte en la cruz, es lo que atrae a los seres humanos hacia Él. Y, a diferencia de Barrabás que era culpable, Jesús es justo e inocente.
¿Qué podemos aprender de Barrabás?
Barrabás representa a toda la humanidad. Todos somos culpables de pecado, y Romanos 6:23 afirma que, “la paga del pecado es muerte.” No podemos salvarnos a nosotros mismos ni hallar libertad mediante nuestras propias obras, tal como intentó hacerlo Barrabás. Isaías 64:6 dice que “todos nuestros actos de justicia son como un trapo lleno de inmundicia.” Sólo podemos depender de Jesús para que quite nuestros pecados para que podemos ser liberados de la pena de muerte y encontrar la verdadera libertad.
Conclusión
Barrabás vio su necesidad de salvación y libertarse del yugo romano, pero no del pecado. Intentó redimir a su pueblo a su manera y con sus propias fuerzas, pero fracasó.
¿Podríamos estar repitiendo el mismo error al intentar salvarnos del pecado y de sus efectos por nuestras propias fuerzas?
Al igual que los judíos tuvieron la oportunidad de elegir entre Jesús y Barrabás, nosotros también debemos tomar una decisión: a favor o en contra de Jesús. ¿Elegiremos intentar hallar la libertad por nuestras propias fuerzas o confiar en el poder de Jesús, el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo (Juan 1:29)?